Miquel Silvestre: “He sufrido mucho en soledad” Miquel Silvestre: “He sufrido mucho en soledad”
FacebookTwitterEmailMasFacebookTwitterEmailMasMiquel Silvestre (Denia, 1968) se ha convertido por méritos propios en una referencia ineludible para los motoviajeros de todo el mundo. Un mundo que... Miquel Silvestre: “He sufrido mucho en soledad”

Entrevista a Miquel SilvestreMiquel Silvestre (Denia, 1968) se ha convertido por méritos propios en una referencia ineludible para los motoviajeros de todo el mundo. Un mundo que conoce bien y sobre el que ha escrito con meticulosidad y pasión. Miquel es un currante incansable que ha sabido contar las cosas de un modo diferente, utilizando para ello la moto y un estilo inconfundible, que no deja indiferente. Escritor de raza y aventurero iconoclasta, ha sabido mezclar como nadie su fascinación por la Historia y su elocuente narrativa para crear una legión de seguidores que, tras el éxito de sus libros, se mantiene ahora pegada a la pantalla devorando los capítulos de “Diario de un Nómada” (domingo, 19 horas, RTVE) y su “Operación Ararat”. Por muchos es sabido que opositó a registrador de la propiedad obteniendo el número uno de su promoción y que en 2008 lo dejó todo para subirse a una moto. Pero ¿cómo es ahora su vida? Entrevistamos a Miquel Silvestre tras su conferencia en el Centro Cívico Ciudad de Zaragoza (25/4/2016).

Por Quique Arenas & Carolina Paramio // Fotografías: Miquel Silvestre

Pregunta: Tu último libro, Diario de un Nómada: Operación Ararat (Plaza y Janés Editores, 2016), se lanza a la conquista de un territorio espectacular y legendario a partes iguales. Y lo hace en paralelo a la nueva entrega de una serie que ha mostrado al gran público una forma apasionante de viajar y contar historias desde la moto. Miquel, satisfecho es poco, ¿verdad?
Estoy muy satisfecho con mi vida en general. Doy todos los días gracias a Dios por la vida de la que disfruto. Soy consciente de los privilegios que tengo al hacer lo que me gusta y obtener reconocimiento por ello. Y sin embargo, soy un permanente insatisfecho, por eso siempre me he movido tanto, para conseguir todos mis sueños. Siempre quiero más, siempre pienso que puedo mejorar, llegar más lejos. Hay quien cree que soy muy competitivo, que no admito rivales, pero nunca he competido con nadie más que conmigo mismo. No tengo rivales porque la vida no es una carrera, es un camino personal. Mis únicos retos han sido vencer mis miedos, mis inseguridades, encontrar mi lugar como escritor. Y no creo haberlo logrado todavía, hay mucho por mejorar, por crecer, por madurar.

Entrevista a Miquel SilvestrePregunta: ¿Qué va a encontrarse el espectador/lector en esta nueva entrega?
Por un lado encontrará la misma mirada personal sobre el mundo, que es lo que en definitiva buscan los lectores fieles, el reconocer al viajero de Un millón de piedras pero en otro continente, ante otras situaciones. Pero por otro lado cada viaje es diferente porque son diferentes los escenarios, los paisajes, las dificultades, la historia de los lugares o los compañeros de viaje. Esa es la principal diferencia entre los libros anteriores de mis aventuras en solitario respecto a los de la serie Diario de un Nómada, en estos últimos narro el diario de rodaje del documental viajando con dos cámaras. En aquellos soy solo yo observando el mundo exterior, en estos miro hacia dentro de un grupo enfrentado a una tarea titánica como es la de realizar una producción audiovisual para un gran medio como es TVE. Es un cambio de prisma importante porque los cámaras se convierten en personajes fijos, y el argumento del libro gira también en torno a nuestra convivencia íntima, los conflictos, las peleas, las alegrías, el trabajo de filmación y producción. Creo que son libros interesantes también para quien esté pensando en realizar un trabajo audiovisual similar. Pero sobre todo son el relato de mi observación del proceso de cambio personal que mis dos compañeros de viaje, mucho más jóvenes e inexpertos, viven en el viaje, cómo van cambiando y cómo yo siento un poco de envidia de sus emociones frescas, que yo como viajero experimentado ya no puedo sentir.

Pregunta: Cuando dejaste atrás el despacho, ¿alguna vez pensaste que aquella aventura te llevaría tan lejos?
No lo podía imaginar porque nunca pensé en dar la vuelta al mundo o convertirme en aventurero televisivo. Yo solo quería tomar un año sabático para escribir una novela. Nunca la escribí porque encontré mejores historias viajando en moto, y gracias a ellas logré mi sueño de ser escritor profesional. Aún me sorprendo cada día y muchas veces me paro para preguntarme “¿De verdad te está pasando esto?” Lo pienso cada vez que voy hacia mi moto aparcada y me doy cuenta de que he vivido de lo que siempre será un juego: montar en moto.

Pregunta: Productor, escritor, conferenciante, viajero y desde hace poco también hombre casado… ¿de verdad hay tiempo para todo?
Sí, hay tiempo para casi todo si te centras en lo importante y eres organizado, al menos en lo que te importa a ti, en lo que te apasiona y te niegas a todo lo demás. No pierdo el tiempo en actividades banales o que no me interesan. No trasnocho, no voy de juerga, no alterno con gente que no me aporta, aplico una disciplina férrea en todo lo que hago, sea estudiar oposiciones, editar los vídeos, viajar o escribir. No dejo nunca nada para mañana. Pero no llego a todo lo que quiero. He publicado siete libros de viajes. Serán buenos, malos o regulares, pero lo que sí tienen es muchas horas de escritura detrás. Tengo todavía material escrito y no publicado para varios libros y no encuentro el momento de ponerme con ellos.

Entrevista a Miquel SilvestrePregunta: Mucha gente tiene de ti una imagen de tipo duro y valiente, sin apegos, que lo deja todo en busca de aventuras. Pero detrás de ese halo homérico, se esconden muchas horas de trabajo y preparación. ¿Tu caso es un ejemplo de que con esfuerzo puede lograrse cualquier cosa?
No sabía que esa imagen se tiene de mí. No me considero un tipo duro y mucho menos valiente. Supongo que proyecto esa imagen sin ser consciente precisamente porque no lo soy. Lo que sí soy es trabajador. Lo aprendí en casa. La inteligencia es un don regalado que se tiene o no se tiene. Si no lo recibes, no puedes hacer nada contra ello, pero el esfuerzo solo depende de ti. Creo más en el esfuerzo que en el talento. Admiro a los que se esfuerzan por conseguir sus metas porque sé el sacrificio que conlleva. He sufrido mucho en soledad, he estudiado mucho, he escrito mucho, he conducido muchas horas por caminos imposibles. Lo hice siempre con un fin pero también encontré un cierto goce masoquista en la épica del corredor de fondo.

Pregunta: ¿Cada vez más escritor que motero?
Siempre he sido más escritor que cualquier otra cosa. Y siempre lo he dicho. También suelo decir que no soy motero. En realidad es una provocación dirigida a aquellos que se atreven a impartir carnets de motero e imbuidos de no sé qué autoridad debaten en serio sobre quién lo es y quién no. Me parece tan ridículo que antes de verme indirectamente envuelto en una discusión tan estúpida prefiero decir: “paren esto que yo me bajo. No soy motero.”

Pregunta: Hay un fenómeno que siempre se repite en nuestra sociedad: cada vez que sale un Fernando Alonso, un Rafa Nadal o un Marc Márquez, la gente redobla su interés por la disciplina en la que estas figuras destacan y, en muchos casos, el número de practicantes se incrementa al contar con un referente que suscita tanto interés y admiración. ¿Asumes que también tú estás marcando un camino?
Es evidente la tendencia. Facebook muestra una gran vitalidad motoaventurera y Youtube hierve de videos de aventura en moto hechos por españoles por todo el planeta. Hay muchos que han dado ya la vuelta al mundo, muchos que planean darla y muchísimos más que viajan a Marruecos, los Balcanes, Turquía, Cabo Norte. Todas las revistas incluyen ya rutas de aventura hechas por lectores, hay foros, grupos, publicaciones, fans… Es una explosión muy estimulante. Esto no existía cuando en 2008 publiqué mi primer reportaje de viajes en moto en ABC. En una pequeña parte es responsabilidad mía, pero también de muchos otros viajeros. Una sola persona no causa tanto movimiento. Lo que sí puedo decir es que recibo siempre con mucho orgullo los correos de los lectores que me dicen que mis libros les han hecho perder el miedo a vivir sus propias aventuras.

Entrevista a Miquel SilvestrePregunta: El pasado 20 de abril leíamos en El País tu artículo sobre “El cotidiano terror de las carreteras del mundo”. Sabiendo que cada año mueren cerca de 1,25 millones de personas… ¡es para echarse a temblar!
Efectivamente, mueren al año por accidentes de tráfico más personas que en todas las guerras juntas del mundo y sumando el terrorismo. Y los motoristas somos los más expuestos. Nadie nos respeta. Nadie toma en consideración el riesgo que corremos. Pero lo veo a diario en España. No hace falta irse lejos.

Pregunta: Hablando de miedo y terror. Para quien viaja y entra en contacto con culturas y personas de todo el mundo, resulta imposible ser impermeable a la tragedia que se está viviendo en el Mediterráneo, ¿verdad?
Los viajes me han hecho aprender a observar lo que sucede en el mundo con mayor distancia porque ahora sé que Europa no es el centro del mundo, ni siquiera la normalidad. La normalidad es lo que nosotros consideramos pobreza, que en realidad no lo es. El Tercer Mundo no es Tercer Mundo, es simplemente el mundo. Lo más extendido. Somos nosotros los raros por tener tanta abundancia, pero eso es excepcional y puede dejar de serlo si se alteran los elementos excepcionales que lo sustentan. Un día el agua corriente puede dejar de ser potable, o no salir por el grifo, o la basura dejar de recogerse de las calles. Esos lujos son anormales. Por eso atraen como un imán a quienes nos los tienen, que son el 80% de la población mundial. Lo que estamos contemplando son los primeros signos de un movimiento migratorio imparable desde las zonas desérticas a las zonas fértiles, un movimiento humano tan imparable como fue la colonización de América por etnias asiáticas. Lo llamamos tragedia porque, naturalmente, unos pobladores asustados se resisten a ese fenómeno, que consideran invasión, y observamos los dolorosos efectos de ese conflicto. Pero esto no es nada para lo que vendrá. El proceso es imparable, el mestizaje de Europa por pueblos enteros de Oriente Medio y Asia se producirá en cuestión de décadas. La resistencia que ahora se opone en las fronteras exteriores será vencida, probablemente con estallidos de violencia. El hecho futuro es evidente. La cuestión no resuelta es si esa Europa mestiza seguirá manteniendo el nivel de prosperidad y libertad de que goza ahora, como auténtica anomalía en el planeta. Todos estos, por cierto, son temas que se tratan en el libro de Operación Ararat.

Pregunta: La guerra y el sufrimiento de los pueblos son parte de la Historia, y tú bien lo sabes porque has buscado las huellas de conquistadores y exploradores y has estado en lugares donde se han vivido auténticos dramas. ¿Es que no somos capaces de aprender de nuestros errores?
De hecho, aprendemos. Y eso es lo más peligroso. Es fácil imaginar que cualquier dictador que haya visto cómo acabó Gaddaffi prefiera acabar con todo antes de caer derrotado. No creo, por ejemplo, que el líder norcoreano vaya a cometer errores parecidos.

Pregunta: Hay muchos motoviajeros que anhelan destinos lejanos: Patagonia, India, Alaska… pero en cambio no vemos a tantos motoviajeros foráneos rodando por España… ¡con las posibilidades que tiene! ¿Por qué no las aprovechamos mejor?
Yo creo que España sí se aprovecha mucho por los motoristas, nacionales y extranjeros. España es un país fabuloso para montar en moto. Lo tiene todo, es grande, diverso, hospitalario, libertino. Si nos quedamos un día de verano en el puerto de Santander para ver llegar el barco de Plymouth fliparemos con la cantidad de motoristas ingleses que vienen. Yo lo tomé una vez y flipé. Viene mucho extranjero a montar en moto por España. De hecho, para ellos somos un país exótico.

Pregunta: Hablando de España, ¿cuál es tu rincón favorito?
Espero poder enseñarlo en una nueva temporada de Diario de un Nómada, pero viajando por España.

Entrevista a Miquel SilvestrePregunta: Después de sumergirte en los cinco continentes, ¿cómo ha cambiado el José Antonio Miquel Silvestre que colgó la corbata hace ya casi una década?
En las arrugas lo primero. Viajar en moto por el mundo y encima con la visera levantada envejece mucho. Después en mi fe. Me reconvertí al Cristianismo después de 20 años de ser agnóstico por las experiencias vividas durante los viajes. Pero sobre todo he aprendido a confiar en mí mismo más de lo que lo hacía, a confiar en los demás muchísimo más de lo que lo hacía, y a comprender el incalculable valor que tiene la austeridad. Vivir con poco y aprender a que se puede vivir bien es aprender a vivir satisfecho.

Pregunta: “Un millón de piedras” (Ediciones Barataria, 2010) se ha convertido en un libro de cabecera para muchos de nuestros lectores. A veces da la sensación de que sientes la necesidad de escribir, de comunicar, casi de forma convulsiva. No como un modo de vida; sino como un instinto profundo y vital.
En el fondo, todo se resume a escribir. A mi afán, pasión y necesidad de escribir. No puedo renunciar a ello del mismo modo que no podría renunciar a respirar. Lo que necesito es escribir de lo que mejor sé: de la realidad observada con los ojos de un extranjero para apreciar con la distancia del intruso lo que de diferencial tenga cada país o sociedad. No es un empeño nuevo. Muchos otros lo han hecho antes que yo con extraordinario acierto, como los que quizá sean mis dos principales referencias: Josep Pla y Ryszard Kapuscinski. No están solo ellos. La lista de escritores de viajes desde Jenofonte hasta hoy en día es larguísima. Lo único peculiar en mi carrera como escritor es que la he hecho sobre una motocicleta. No he viajado en moto nunca solo por viajar en moto; lo he hecho para sobre escribir historias interesantes que me ofreciera la vida contemplada desde el mejor balcón al mundo que conozco.

Pregunta: ¿Tu próxima obra literaria versará sobre viajes, o te apetece recuperar otros géneros que también –y tan bien- dominas?
Aún tengo muchos diarios de viajes guardados, por ejemplo el de mi vuelta al mundo. Ese tiene que ser mi mejor libro. Por eso todavía no lo he publicado.

Pregunta: ¿Cómo te ves dentro de diez años?
Padre de un hijo de diez años.

 

Quique Arenas

Director de Motoviajeros y responsable del Departamento de Comunicación del grupo Ubricar.
Durante más de 20 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Autor del libro “Amazigh, en moto hasta el desierto” (Ed. Celya, 2016).

  • Carlos Romero

    26 abril, 2016 #1 Author

    Gracias Miquel, claro, conciso y sencillo, algo diferente a lo habitual.

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