Gustavo Cuervo, 30 años de acción Gustavo Cuervo, 30 años de acción
FacebookTwitterEmailMasFacebookTwitterEmailMasTres décadas organizando viajes en moto dan para mucho. Por eso, a punto de terminar 2015, repasamos con este pionero trotamundos sus muchas aventuras... Gustavo Cuervo, 30 años de acción

Tres décadas organizando viajes en moto dan para mucho. Por eso, a punto de terminar 2015, repasamos con este pionero trotamundos sus muchas aventuras -y alguna desventura- vividas durante toda una vida dedicada a la moto. Los números producen vértigo: más de 2.000.000 de kilómetros, varias vueltas al mundo, repetidas expediciones por los cinco continentes, cuatro Juegos Olímpicos, cinco libros publicados… así ha vivido Gustavo Cuervo sus “primeros” 30 años de acción. Por Quique Arenas // Fotografías: Gustavo Cuervo.

gustavo-cuervo-triangulo-dGustavo Cuervo (Madrid, 1958) cumple en 2015 la friolera de 30 años organizando viajes por el mundo. Pionero en actividades de moto travelling, escritor, reportero, conferenciante, embajador de BMW… Cuervo se ha convertido por méritos propios en una institución y un respetado referente para muchos aventureros de todo el mundo. Este madrileño ha participado en cuatro Juegos Olímpicos (de 2000 a 2012) cubriendo –siempre en moto- las retransmisiones al aire libre. Su proyecto más reciente se llama América 2, una expedición de 300.000 km por 22 países en la que participan una treintena de equipos de 20 naciones diferentes pilotando cuatro BMW R1200 GS Adventure.
Pregunta: Tres décadas de actividad profesional dan para mucho. ¿Cómo te sientes al echar la vista atrás?
Respuesta: Me siento bien, con algo recorrido y mucho aún por recorrer. Más seguro en algunos aspectos de los viajes que intimidan a ciertas personas, pero inquieto siempre ante el reto del día a día.
Después de varias vueltas al mundo, cientos de viajes por los cinco continentes, rutas off-road por destinos míticos, más de 2.000.000 de kilómetros a tus espaldas… la pregunta es obligada: ¿aún queda mundo por descubrir?
Mucho no, muchísimo. Un ejemplo: llevo casi 40 años recorriendo España y cada año aún descubro cosas nuevas. Así qué, ¿cómo no va a suceder esto con todo el planeta Tierra? Cuanto más conoces más te faltará por conocer, es la realidad con la que convives cuando no dejas de descubrir cada año nuevas geografías. Y aún más, nada tienen que ver la mayoría de los mismos paisajes según la estación del año, que también marcan y dibujan muy diferentes naturalezas en el mundo. Se necesitarían infinitas vidas para descubrir un planeta de billones de emociones.
En este caso un tópico inevitable: ¿cuáles son los lugares que más te han seducido y a qué rincón del planeta no volverías nunca?
Seducido muchos. Para vivir permanentemente aún ninguno mejor que mi casa en la sierra de Madrid. Hay lugares en los que no me importaría pasar largas temporadas, como algún rincón del Caribe, o algún tiempo de duras exploraciones como la cordillera central boliviana y el nororiente peruano.
Hay lugares que me han fascinado de forma abrumadora. El Himalaya y el Kailash. El Tibet y su luz, la vida de la jungla tailandesa, rodar con la fauna africana, dar gas en el salar de Uyuni, asomarse al Cañón del Colorado con mi moto, alcanzar Cabo Norte, Ushuaia o el Campo Base del Everest… son tantas y tan variadas que sería una lista interminable.
No volvería nunca a…. Nunca se puede decir aquí nunca jamás, aunque hay lugares que procuraré evitar el resto de mi vida. Mas tienen que ver con una situación particular o de conflicto que con otros aspectos, ya que para mí, como viajero curioso, todos los lugares tienen algo interesante.
desierto-sahara-2Uno de los momentos más inciertos en los viajes es el paso de un país a otro. Atravesando el Sahara descubriste una fórmula “que funciona en todas las fronteras”, según revelas en uno de tus libros: “paciencia + sonrisa = pasaporte + visado”. ¡Suena fácil!
Suena fácil y suele funcionar bien, en especial al viajero solo o en pareja. Más complejo resultan los pasos fronterizos en grupo con motos alquiladas, pilotos de diferentes nacionalidades o por países poco acostumbrados al paso de motos de turismo o aventura. Las aduanas y fronteras pueden ser, y de hecho son en la mayoría de los grandes viajes, una de las principales barreras. Superarlas suele costar tiempo y dinero, a veces hasta alta tensión, pero casi todo se supera con la actitud adecuada. Las aduanas pueden requerir invertir minutos, horas, días… y hasta ser un muro infranqueable. Paciencia más sonrisa = pasaporte más visado, cierto, pero cuando se complica la administración con los vehículos se multiplican los problemas.
Aunque las guerras siempre han existido, en la actualidad vivimos momentos especialmente difíciles: desde Oriente Próximo a la costa mediterránea africana, pasando por países de nuestra Europa como Ucrania. ¿Nuestro mundo es ahora menos seguro que hace 25-30 años?
No sé si hay ahora mismo más número de guerras abiertas entre regiones del mundo que hace 30 años. Han cambiado los escenarios de guerra, las amenazas y países en conflicto, pero siempre los hubo. Por ejemplo, hasta ahora nunca se ha podido dar la vuelta al Mediterráneo en moto pasando por los países ribereños, porque desde hace más de 40 años ha habido alguna frontera cerrada entre ellos. Hace 30 años no se podía bajar por África oriental hasta Ciudad del Cabo (o subir) por conflictos bélicos y se hacía por África Occidental, ahora lo casi imposible es circular por África Occidental, donde el radicalismo ha invadido los países del occidente negro. Hace 30 años en Europa oriental había un verdadero telón de acero, ahora son países magníficos para recorrer en moto.
Hay que viajar en cada momento histórico por donde se puede, y si no eres reportero de guerra, busca países con conflictos menores. Tampoco te puedes dejar influenciar en exceso por la información sobre los problemas de cada país. Se puede viajar en moto con tranquilidad en países que estén celebrando elecciones políticas en casi cualquier parte del mundo, lo cual es muy representativo de su estabilidad, y pasarlo genial con los nativos en ese Estado del que todos hablan de su inseguridad ciudadana.
No creo que el mundo sea más inseguro hoy que ayer, creo que entonces y ahora está caminando en el borde del abismo. Así es la Humanidad.
Ruta-TibetEn 2007, junto a tu gran amigo Sebastián Álvaro (creador de Al filo de lo imposible), te embarcas en una expedición que parte de Islamabad (Pakistán). Tu intención inicial era realizar una travesía hasta el paso del Kunjerab, en el Karakorum, para entrar en China y llegar hasta Dunhuang, en plena Ruta de la Seda. Después de dos años de preparativos, en los primeros compases te rompes la clavícula izquierda. Posteriormente, en el Tíbet, te fracturas el húmero. ¿Cómo viviste aquellos momentos?
Durísimos. En Pakistán por romperme el primer día, en forma de clavícula, mi sueño tan largamente trabajado junto a Sebas: cruzar el Himalaya por la KKH y llegar a Dunhuang. Fue un golpe a la moral muy duro de encajar por una tonta caída en parado. En el Tibet dos años después, fractura de brazo derecho a menos de un mes para ir a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Físicamente fue muy duro y doloroso, pero gracias a la motivación única de los JJOO conseguí rehabilitación en tiempo record para trabajar con la moto en Pekín.
Fueron dos momentos duros, pero hay muchos sinsabores en el mundo de la aventura. La incertidumbre te acecha de continuo y no repara en jugarte a veces malas pasadas.
Qué duele más, ¿el alma o el cuerpo?
Pues ambas según en que momento. El dolor de alma es mas persistente y duradero, el dolor físico se cura con el tiempo, buenos médicos y mejor rehabilitación.
Desde tu valiosa experiencia, danos alguna recomendación para cuando las cosas no salen como uno quiere…
Aguantar. Buscar las vías de solución del problema, siempre con la premisa de que tus actuaciones no empeoren el problema original. Como cuando hay una situación de tensión con alguna moto accidentada. Lo primero es actuar de forma que no se produzcan nuevas situaciones de riesgo. Mantener la calma y organizar la forma de intervención.
Ante los problemas gordos, como ante las curvas en moto, mirar lejos, para no perder el objetivo. En la aventura casi nunca las cosas salen como uno quiere, siempre son diferentes a lo supuesto, así que hay que estar dispuesto a improvisar continuamente.
toledo¿Cuál es tu recuerdo más feliz relacionado con un viaje en moto?
¡¡¡Son tantos¡¡¡ Muchos de ellos tan sencillos como los que siente cualquier motociclista. Los olores y sensaciones térmicas de la ruta, los atardeceres y amaneceres rodando, la emoción de la lluvia, el frío del camino, las risas con los amigos, la sonrisa del nativo al que preguntas, el regreso a casa…. Este año he tenido el privilegio de vivir una sensación inolvidable en nuestra visita al hospital de niños con cáncer de la Fundación Castro Limón, en Tijuana, México. Fue una mañana muy especial. La moto-terapia funcionó en ambos sentidos.
En general cuando consigues los objetivos de un viaje o finalizas una complicada ruta con todos los participantes intactos, es motivo de satisfacción.
Después de un gran viaje cargado de intensas vivencias y prolongado en el tiempo, algunos viajeros confiesan que al regresar uno siente una especie de vacío, una melancolía indescriptible. Emilio Scotto se preguntaba “¿y ahora, qué?” ¿Te ha pasado alguna vez?
A mí no me ha pasado, al menos con tanta fuerza. Desde hace muchos años tengo siempre proyectos a medio y largo plazo rondando entre la cabeza… y el ordenador, así que no tengo ese vacío de falta de objetivos. El periodo entre viajes es mucho más intenso de lo que me gustaría. Planificación, logística, administración y gestión se ocupan de llenar bien el tiempo y no dejarme caer en la melancolía.
Las motos siempre han estado presentes en tu familia; tu primera montura fue una Montesa Scorpion 50cc, exploraste tu querida Sierra de Guadarrama con una Bultaco Sherpa 250 cc y con 19 años tuviste tu primera BMW, la R-75/5, con la que llegaron los primeros recorridos por Europa… y desde entonces no has parado. ¿Qué recuerdas de aquellos años?
Muchas cosas de cada año, de cada moto, de cada viaje. Todos y cada uno de aquellos primeros viajes fueron fundamentales para mi dedicación profesional. De vez en cuando con Chelo, mi esposa, miramos las fotos en papel de los álbumes de cuando empezamos a viajar por Europa y África en los famosos “ochenta”. Las motos actuales son maravillosas obras de tecnología, las de entonces eran el romanticismo de la mecánica y del viaje por las carreteras clásicas. Cuando te podías desmontar por completo una BMW R-90 S en mitad del campo con las herramientas que se llevaban en una bolsa bajo el asiento. Hoy eso es imposible, pero es que las motos no se rompen y van como nunca en todo tipo de terrenos. Una moto moderna bien mantenida nunca te dejará tirado, salvo que rebases sus límites y antes, igual, solo que el mantenimiento debía ser diario. Entonces se toqueteaba la mecánica en el camping, hoy se toquetean equipos informáticos de comunicación. Diferentes formas de ocupar cada viaje. Ni mejor ni peor. Diferente.
De aquellos años recuerdo que queríamos mucho a cada moto por que compartíamos con ellas gran parte de nuestras vidas. Ahora al utilizar muy diferentes motos por todo el mundo no tengo las mismas sensaciones, pero las aprecio a todas.
americaEn 2015 se cumplen 30 años desde que creaste la empresa “Escudería los Hierros”, ¿cómo ha cambiado la forma de viajar?
Viajar en moto se viaja igual. Mismas sensaciones, pero todo lo que envuelve al viaje sí ha cambiado y mejorado mucho. Antes tenías que ir con tu moto, ahora hay alquileres de motos buenas en muchos países del mundo. La fácil comunicación vía internet también ha allanado las dificultades y el asfalto llega casi a cualquier lugar del planeta con interés turístico. Ted Simon me comentó una vez que tuvimos la suerte de conocer un mundo sin asfalto, y es cierto, con lo que supone de autenticidad. Aquellos paisajes que siguen iguales, son ahora mucho más accesibles. No hay lugar del mundo que no quede a unas horas de avión y una moto de alquiler. Además hay viajes para todos los gustos; custom por USA, enduro en Africa o trail en Sudamérica, por solo citar unos cuantos. El mundo del viaje en moto está viviendo una explosión mundial que tiene su máxima virulencia en Latinoamérica. Ahora hay decenas si no son centenares de múltiples nacionalidades los motoviajeros que andan afanados en su vuelta al mundo.
Internet se ha adueñado de nuestras vidas, y hoy en día el acceso a la información resulta rápido y sencillo. Tal vez esta sea una de las razones por las que cada vez hay más personas atraídas por la idea de viajar en moto. En tu caso particular, que cuentas con presencia en la red y recibes infinidad de visitas a tus páginas, ¿qué ha representado la consolidación de Internet en tu actividad?
Si no estas en Internet no existes en el mundo del viaje en moto. Es el canal de comunicación, donde te enteras de lo que publican los viajeros y donde comunicas tus viajes. Internet es imprescindible para organizar, ejecutar y comunicar cualquier viaje. Sin duda Internet ha sido clave en el desarrollo y divulgación del viaje en moto.
Otro cambio inexorable es el que han experimentado las motos. ¿No crees que la electrónica ha eliminado el “romanticismo” que acompañaba antes a los trotamundos motorizados?
El romanticismo sí y las manos llenas de grasa también. Lo de arreglarse la moto (a mí me gusta, pero en casa y con una clásica) tiene mucho de romántico que se ha perdido con las motos casi irrompibles capaces de llevarte al fin del mundo sin inmutarse. Si no fuera por la tecnología sería imposible su altísimo rendimiento. A mí me gusta viajar con motos modernas tanto en “on” como en “off road”. Claro que las clásicas me gustan, pero para un paseo por territorio conocido, no para una aventura o largo viaje muy lejos de casa.
Es evidente que también hemos ganado mucho con los avances tecnológicos. Para ti, ¿cuáles resultan indispensables?
Indispensables para mi profesión, internet. Y también navegadores, cámaras de vídeo digitales y toda la variada tecnología de producción multimedia que debe portar todo viajero actual que se precie. Yo sigo siendo muy de mapa de papel y preguntar me encanta. Sí se ha ganado mucho en información, también en seguridad: los frenos ABS en las motos son una ayuda tecnológica muy apreciada para rodar por el mundo.
89-dias-en-china-y-tibet-64_0¿Qué no puede faltar nunca en el equipaje de un motoviajero?
Actitud positiva y empatía con las gentes que se cruzan en tu camino. Nunca pierdas la capacidad de asombro.
Para terminar, seguro que ya planificas nuevos proyectos de futuro. ¿Puedes hacernos un pequeño adelanto?
Varios en varios continentes. Algún viaje inolvidable en el que podréis acompañarme. La información la iré publicando en las web gustavocuervo.es y gustavocuervo.es/viajes

Quique Arenas

Director de Motoviajeros y responsable del Departamento de Comunicación del grupo Ubricar. Durante más de 20 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Autor del libro "Amazigh, en moto hasta el desierto" (Ed. Celya, 2016).

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