La Ruta de la Seda en moto La Ruta de la Seda en moto
FacebookTwitterEmailMasFacebookTwitterEmailMasDesde Mataró (Barcelona) a Ulan Bator (Mongolia) y el regreso a casa, 65 días en los que he compartido lo bueno y lo malo... La Ruta de la Seda en moto

Desde Mataró (Barcelona) a Ulan Bator (Mongolia) y el regreso a casa, 65 días en los que he compartido lo bueno y lo malo de la carretera con mi Adventure 1200. En total, 25.730 km que se escriben y pronuncian rápido, atravesando un total de 16 países. Esta ha sido mi aventura, que intentaré resumirla en unas cuantas líneas.

Un poco de historia.
El origen de la ruta de la seda es un producto de verdadero lujo: el gusano de la seda.

Lo que en Historia se denomina la ruta de la seda es, en realidad, una gran vía intercontinental, un puente gigantesco entre dos mundos, una interfaz, un vínculo privilegiado entre Oriente y Occidente, entre el imperio del Centro y el del Mediterráneo, una ruta que a partir de la dinastía Han (206 a. C. – 220 d. C.) y durante mas de mil años recorrieron regularmente un sinfín de caravanas cargadas de seda y de otros muchos productos rumbo al oeste.

Una red de rutas con múltiples etapas, en realidad la ruta de la seda se componía de infinidad de rutas que cruzaban montañas, desiertos y estepas desde China hasta el Mediterráneo Oriental, con un número de bifurcaciones que iba en aumento conforme se dirigía hacia el oeste.

Geográficamente, la ruta comercial terrestre más larga del mundo partía de Xi’an, la capital de los emperadores de la dinastía Han y la gran región china de la producción de la seda, para llegar a Antioquía en Turquía, esto significa que más 4.000 km de un total de 7.000 km transcurrían por territorio chino.

Se calcula que durante la antigüedad y en la época medieval las caravanas que tomaban la ruta de la seda se componían de entre 100 y 500 personas, agrupándose los mercaderes para evitar los ataques de los saqueadores. Cada caravana estaba agrupada por diversos animales de carga, caballos, mulos, bueyes o incluso yaks o camellos, estos podían recorrer entre 25 y 30 km diarios. A lo largo de la ruta existían ciudades que se convirtieron en puntos muy importantes donde se podía recaudar impuestos y derechos aduaneros de las mercancías que pasaban por ellas, por lo tanto, eran muchos los lugares que se beneficiaban del comercio de la ruta de la seda y que se convertían en importantes centros comerciales, con almacenes, bancos y mercados y donde los hombres y los animales podían descansar.

La Ruta de la Seda en motoLa ruta estaba jalonada no solo por ciudades, sino también de caravasares, donde los viajeros y las caravanas podían detenerse de forma segura para comer y dormir y donde los animales y mercancías estaban protegidos de los saqueadores, fieras y de las inclemencias del tiempo. También se podía cambiar de animales de carga, de guías, interpretes y caravaneros.

Si hay un nombre singular en esta ruta sin duda alguna es Marco Polo, el occidental más famoso de cuantos tomaron la ruta de la seda. Destaca sobre el resto de viajeros por su carácter aventurero, por la curiosidad que mostró por los demás y también por la duración de sus viajes. Y es que permaneció más de 24 años en Asia y se aventuró a ir mas lejos que sus antecesores, hasta llegar a Mongolia y China.

Mi Ruta
31 de marzo del 2015, empieza el viaje, despedida de la familia y amigos; destino Francia vía autopista, en algunos tramos de esta con mucho aire, demasiado para poder circular tranquilo, decido parar y esperar que amaine un poco el viento.

Llego al F1 temprano, compro algo para la cena y me retiro a mi habitación para cenar y descansar.

Siguiente día, hoy toca llegar hasta Bérgamo, continuamos y paso por la Riviera francesa e italiana, es un paisaje encantador; parece que los pueblos estén colgados en las laderas de las montañas. Continúo y de repente la dejo atrás y empiezo a cruzar los túneles de esta zona que me llevaran hasta Tortona y de aquí hasta Bérgamo, llego temprano por la tarde y me da tiempo para visitar la ciudad, que bien vale la pena, y comer una pizza en una de sus múltiples pizzerías.

Tercer día de ruta, hoy la meta será Postojna en Eslovenia, el país verde. Es un placer circular por sus autopistas y contemplar el paisaje, había pasado varias veces por este país y siempre había pagado la autopista en los peajes, esta vez he tenido que comprar la viñeta, es mucho más práctico y más barato: 8,5€ para 7 días de tránsito.

Cuarto día, hoy toca cruzar Croacia y llegar a Novi Sad (Serbia). El día se presenta frío, durante todo el trayecto el termómetro no ha pasado de los 10ºC, los pasos por las fronteras son rápidos, el tema de papeleo es un puro trámite, se pierde un poco más de tiempo por la cola de coches y camiones.

Me ha dado tiempo de visitar la ciudad de Novi Sad y cenar en uno de sus restaurantes, he cenado muy bien y el precio ha sido mucho mejor 6,37€.

4 de Abril. Hoy he llegado hasta Bulgaria, en concreto a la ciudad de Plovdiv, el día ha sido largo y más frío que el de ayer, muchos tramos de carretera en mal estado o con obras.

La parte vieja de la ciudad de Plovdiv es muy bonita, Y la conservan en muy buen estado, las calles no están asfaltadas, sino con adoquines y cada uno a una altura diferente, eso me ha causado algún problema cuando tenía que parar, ya que llego justito con los pies al suelo y si este no está a nivel, pues la verdad es que sufro un poco.

5 y 6 de Abril. Toca Estambul, ciudad encantadora, esta es la cuarta vez que la visito y siempre encuentras nuevas partes para visitar.

Esta vez tenía una guía particular, se trata de Didem, una compañera de trabajo turca que ha hecho de cicerone durante todo el día.

En esta ciudad tenía pendiente recoger el visado para Irán, después de un par de visitas a la embajada he conseguido el preciado visado que en principio me tiene que abrir las puertas a Irán.

Del 7 al 13 de Abril. He estado cruzando Turquía, pasando por diferentes ciudades y disfrutando de sus paisajes y su historia, he visitado Goreme, un paisaje único, con el bosque de las hadas como colofón, unas grutas que pertenecían a una ciudad subterránea, muy interesante. Y el monasterio de Selime, donde se rodaron algunas escenas de la saga Star Wars.

He continuado por la provincia de Malatya, donde he tenido el peor tiempo de todo el viaje, con frío, lluvia, granizo y nieve, el objetivo era llegar hasta el monte Nemrut para visitar las ruinas de la tumba del rey Atíoco I, es un punto que no se puede perder si se pasa cerca, yo no tuve el mejor día ya que en la cima encontré niebla pero aun y con esta valió la pena visitarlo.

El 13 de Abril era cuando tenía que entrar en Irán, de hecho puedo decir que he estado en este país, porque tengo el pasaporte sellado, pero solo pude estar en la frontera, no me dejaron entrar por falta de un documento que yo desconocía por completo “el carnet du pasaje”

Esto me modificaba toda la ruta, pero antes de salir ya había previsto que en este punto podía tener problemas y tenía el plan “B” que es el que utilicé.

La Ruta de la Seda en moto14 de Abril. El plan era bordear el mar Caspio, es decir, pasar por Georgia, pero el trayecto no es fácil, la carretera está llena de nieve y el frío es mortal, el termómetro de la moto me marca – 2,5ºC, en esta carretera solo circula la máquina quitanieves, algún que otro camión y yo. Llego al punto más alto, un puerto de montaña a 2500 m. Ahora toca bajar, la nieve va desapareciendo, pero en su lugar aparece una niebla en la que no se ve a más de 3 metros, no estoy preocupado por lo que hay delante ya que estoy circulando súper despacio; estoy preocupado por lo que me pueda venir detrás.

Finalmente y a medida que voy descendiendo el tiempo va mejorando, llego a la frontera de Georgia con temperaturas bajas, pero el sol esta haciendo acto de presencia.

15 de Abril. Dejo la capital Tbilisi para dirigirme a Rusia siempre bordeando el mar Caspio, he de llegar a la ciudad de Makhachkala, es donde tengo el alojamiento esta noche.

Desde que he entrado en Rusia veo muchos controles militares en la carretera y es que estoy en una zona en la que unos años atrás estaban en conflicto, Chechenia (Grozny).

En la ciudad donde tengo el hotel por causalidad me encuentro con un habitante de esta ciudad que habla perfectamente el castellano, estuvo viviendo en Gijón durante 10 años, por la noche vamos a tomar unas cervezas y me comenta que tiene un buen amigo en la ciudad a la que voy al día siguiente.

Astrakhan, la ciudad del delta del Volga, lo principal aquí es encontrar un taller donde cambiar los neumáticos que llevo por unos mixtos.

Llego al hostel y contacto con el amigo del de Gijon y al cabo de una hora aparecen un par de hombres, uno de ellos, el más corpulento, es el amigo, ninguno de los dos habla nada de inglés pero me llevan a cenar a un restaurante de cierta categoría, durante la cena pocas palabras se escuchan, ellos no paran de hablar con el móvil y le pregunto como puedo cuál es su trabajo y me contestan que business… algo raro sí que tienen.

He quedado que a la mañana siguiente me recogerán sobre las 10:00 h para llevar a cambiar los neumáticos, yo antes de esa hora ya estoy esperando en la calle, el tiempo pasa y no se presenta nadie… en eso que pasa un chico con una GS 1200 Adventure nuevecita, se para y empezamos a hablar. Le cuento la película y me dice que él me ayudará a cambiar los neumáticos, a lo cual yo accedo de buen gusto.

Vamos a su casa y entre los dos intentamos cambiar los neumáticos, el delantero se resiste y al final lo llevamos a un puestecillo donde reparan pinchazos.

Le comento que me gustaría tomar una cerveza con el atardecer para agradecerle toda la ayuda, me contesta que perfecto.

Lo que yo no había contado es que los otros dos personajes me vendrían a recoger para ir a cenar, bien al final estuvimos en el restaurante los cuatro, fue una cena bastante curiosa.

La Ruta de la Seda en moto18 de Abril. Hoy ya entro en Kazakhstan, empieza ya el desierto, paisaje monótono y la carretera desastrosa, en la frontera he conocido un matrimonio kazajo que regresa a su casa en Atyrau, donde yo tengo previsto pasar la noche, pero todavía no tengo el hotel. Ellos me ayudan a buscar uno y también me llevan a una oficina de cambio, ya que no tenía divisas suyas.

Al igual que en Rusia, encontrar a alguien que hable o entienda un poco inglés es casi imposible.

19 de Abril. Todo es desierto, con algunos arbustos para que los camellos se puedan alimentar, son curiosos los cementerios de esta gente, los hay por todas partes del desierto, algunos de ellos de verdadero lujo.

Llego a Beyneu, un pueblo pequeño en medio del desierto, parece recién construido, hay una estación de trenes importante (la mayoría de los que circulan son de mercancías), también hay una planta de Chevron (compañía petrolífera). No es de extrañar, estamos en una región que es rica en ese oro negro.

Me he quedado en el primer hotel que he visto, no tenía nada especial pero con la cama y la ducha ya me bastaba, he salido a dar una vuelta y he ido al mercado, el punto de más animación de la ciudad. Después de la visita he ido a cenar a uno de los bares que hay en la carretera principal: pollo y cerveza ha sido mi menú.

Beyneu, queda la segunda etapa de desierto y una de las peores, son 513 km sin ninguna gasolinera, lleno el depósito a tope y cruzo los dedos, espero no tener ningún percance y que me llegue la gasolina.

También entraba en Uzbekistán. Los trámites en las fronteras, sin complicaciones. A la salida de la frontera de Uzbekistán cambio 50$ y me dan un fajo de billetes que no cabe en ningún sitio.

Hoy no tengo hotel y ya esta anocheciendo, entro en Nukus, un pueblo bastante grande, pregunto por un hotel y me acompañan hasta él, este será el alojamiento más caro del viaje, pero no tengo otra opción.

Del 21 al 28 de Abril he estado en Uzbekistán, visitando Kiva, Bujara, Samarcanda y Tashkent, de esta última ciudad tenía muchas expectativas de visitar el mercado, pero me ha decepcionado, la mayoría de productos son made in China.

De todo el viaje y después de Turquía ha sido el país que me ha gustado más por las tres primeras ciudades visitadas, que eran puntos muy importantes en la ruta de la seda.

De las tres ciudades he visitado los monumentos más importantes, recomiendo hacer un viaje solo para ver estas ciudades, valen mucho la pena.

En este país, es curioso, hay muchas gasolineras, pero normalmente están cerradas o no tienen combustible. El combustible lo compras en casas particulares, que lo venden en garrafas de agua, no he tenido ningún problema con esta gasolina.

En Bujara me encuentro a un motard de la republica Checa, me comenta que él viene de Mongolia y que ha tenido que pasar por la ruta sur, ya que la del norte está impracticable, debido a las lluvias y al barro, precisamente la del norte era la que tenía prevista hacer yo.

29 Abril, la llegada es para ver Taraz, otra vez en Kazakhstan, en la frontera uzbeca, ha habido un problema: me pedían un documento que no tenía: la declaración de los objetos que había introducido en el país, en concreto del dinero, pero en la entrada de este país no me dieron ese documento. He estado algo más de tiempo intentando explicarlo, al final me han dejado pasar… Para futuros viajeros a este país: no os olvidéis de este documento.

30 de Abril. Hoy y después de muchos días tenía una autopista nueva en perfecto estado. Las señales de velocidad brillan por su ausencia, no hay ninguna, yo voy a 110 km/h y muchos de los coches me pasan, de repente ves que empiezan a disminuir la velocidad y yo hago lo mismos que ellos.

Ya me habían advertido de que en esta autopista había radares y lo he podido comprobar, también por primera vez he comprobado la corrupción de la policía.

He llegado a Almaty, donde tenía un hostel reservado, es una habitación compartida con estudiantes.

Salgo a cenar con la pareja que se encarga del hostel, son muy agradables, me llevan a dar una vuelta y al final a un fast food. He comido bien.

El primero de mayo lo he dedicado a visitar una pequeña parte de esta gran ciudad, en compañía de Natalia, una rusa que está de vacaciones allí. Ella me ha hecho de guía, ya conocía la ciudad y además habla ruso.

La Ruta de la Seda en motoHoy toca camping, me habían comentado que a unos 200 km de Almaty había un cañón parecido al que está en California, he decidido visitarlo y pernoctar en él con la tienda de campaña.

La verdad es que la comparación con el cañón del Colorado es exagerada, es un cañón como otros muchos que pueda haber en otros lugares, pero la experiencia de dormir completamente solo ha sido agradable.

3 de mayo, me despierto muy temprano ya que la luz hace acto de presencia muy pronto, termino de visitar el cañón y me voy. Hoy me quedan bastantes km de carretera antes de llegar a Sarqan, muy cerca de la frontera con China.

El hostel es algo cutre, pero tengo lo necesario: ducha fuera de la habitación y una cama
gigante donde poder descansar. Nada más aparcar la moto empieza a llover.

4 de Mayo, hoy me he quedado sin gasolina a 20 km de mi destino, Semey, no calculé
bien y en más de 100 km no he encontrado ninguna gasolinera, menos mal que siempre hay gente buena que te ayuda en estos momentos. Me han acompañado a la gasolinera, después otra vez a la moto y al final me han acompañado hasta el hotel. Cuando ya me dejaban en el hotel, este no aceptaba dólares y me han vuelto a acompañar hasta una oficina de cambio. Realmente muy buenas personas.

Dejo Kazakhstan para volver a entrar en Rusia el primer cambio agradable que veo es que las carreteras están en mejor estado que las que he pasado estos días. El paso fronterizo, al igual que los anteriores, sin ninguna complicación.

Hoy toca llegar a Barnaul, cerca de esta ciudad me encuentro con un motard que me hace señas de que me pare, eso hacemos a unos pocos metros en una gasolinera. Él no entiende ni habla nada de inglés, pero utilizando el google translator nos vamos entendiendo poco a poco.

En esta ciudad he estado dos días; él ha estado conmigo durante la mayor parte del tiempo. Hemos tenido tiempo de visitar el bar de los motards, muy divertido.

Por la noche he ido a cenar a casa de Natalia, la policía rusa que me encontré en Almaty, he estado muy a gusto con ella y su marido, el piso donde viven es muy pequeño, solo tiene comedor y cocina y un minúsculo lavabo.

7 de Mayo, estos son mis últimos km en Rusia antes de entrar en Mongolia. El paisaje es precioso, con una carretera que haría las delicias de más de un motard por sus curvas suaves.

Llego a un pueblo llamado Ortolyk, donde la mayoría de las casas son de madera con los tejados pintados de vivos colores.

8 de Mayo. He continuado con el paisaje precioso hasta casi la frontera rusa, aquí desaparecen los árboles y empieza la zona desértica.

El paso de la frontera ha sido mas lento, pero sin problemas. Al ver en mi pasaporte el visado de Irán me han tenido un buen rato haciéndome preguntas.

La Ruta de la Seda en motoEntre la frontera rusa y la de Mongolia hay unos 20 de nada, sé que estoy en Mongolia porque literalmente desaparece el asfalto. Ahora lo que tengo es grava, he de extremar las precauciones para evitar caerme. Esto era el preludio de lo que me esperaba en Mongolia.

He pasado la noche en una casa particular de un pueblo -por llamarlo de alguna manera- que se llama Olgiy.

Me levanto con un día radiante, la noche ha sido fresquita, hemos estado a unos 7 grados. Hoy empieza la aventura: tengo 240 km hasta Hovd, de los cuales 70 son asfaltados y el resto es pista. El día ha sido una pesadilla… le llamo pista pero en muchos tramos parecía que estuviese haciendo trial, solo os diré que he tardado 9 horas para recorrer estos 240 km.

He llegado al pueblo que está en medio del desierto destrozado, hasta la entrada del pueblo está lleno de arena, es increíble. Por lo que se supone que es la pista principal no pasa nadie de lo destrozada que está.

10 de Mayo, cambio de planes, valorando todo lo que pasé ayer y viendo que lo que faltaba no iba a ser mejor he optado por otra opción que nunca había valorado antes, y es que sabía que en Mongolia pasaría por pistas pero no que tendrían estas características. Coincidencias de la vida: en el hotel en que estoy he encontrado un holandés que vive y trabaja en este país, me ha dicho que una opción era cargar la moto en un camión y… ¡dicho y hecho!

Me han de venir a recoger sobre las 19:00 horas, cargaremos la moto y me dejarán en Bayanhongor.

Serán unos 800 km de pistas con más arena, piedra y mucho calor… pero en camión.

11 de Mayo, a las 19:05 me recogieron tal como estaba previsto. Después de cargar la moto en una alfombra de pieles en el camión, completan la carga con sacos repletos de estas pieles hasta casi cubrir la moto.

Dejamos Hovd sobre las 00:00 y emprendemos el viaje. El amanecer en el desierto ha sido precioso, pero a medida que el sol va subiendo en el horizonte, también lo hace la temperatura dentro de la cabina.

Las horas van transcurriendo monótonas. El paisaje siempre es el mismo, la noche llega y con ella el frío, el cambio de temperaturas en este desierto es brutal, podemos pasar de estar a unos 40º C y en la madrugada rondamos temperaturas bajo cero.

Son las 04:00 de la madrugada cuando llegamos a Bayanhongor. Y las 05:00 cuando me tumbo en la cama.

12 de Mayo. La luz hace acto de presencia muy temprano en la habitación, me levanto y voy a buscar un hotel que esté algo mejor; lo encuentro y seguidamente voy a comer.

Bayanhongor es como las ciudades que he visto hasta ahora, en medio del desierto construyen unas cuantas casas con sus calles y no hay mucho más que ver. Realmente vivir en estas ciudades debe ser muy duro, tanto en invierno como en verano.

Día siguiente, hoy toca llegar a Karkhorin, visita obligada al monasterio de Erden Zuu. Es un recinto amurallado que alberga en su interior templos de distintas dimensiones y diferentes épocas, algunos de ellos se visitan y en su interior hay sedas pintadas, representando a sus dioses, budas de unas dimensiones enormes, gente que está orando. La visita ha valido la pena, se respira paz y el paisaje acompaña.

La Ruta de la Seda en motoDel 14 al 17 de Mayo. He estado en la capital Ulan Bator, he visitado lo más destacado, que no es mucho, incluido la estatua ecuestre más grande del mundo en la que se representa a Gengis Khan y su caballo. Se encuentra a unos 50 minutos de Ulan Bator, es impresionante ver esta mega estructura.

Ulan Bator para mí ha sido decepcionante. Esperaba ver edificios antiguos o más historia sobre el pasado, lo único que me ha gustado ha sido el museo de Historia Nacional.

18 de Mayo. Empieza el largo regreso a casa, unos 9.000 km que en su mayoría transcurrirán en territorio ruso. La primera noche la realizaré en Ulan Ulde.

Del 18 al 28 he cruzado Rusia de Este a Oeste, he pasado por el lago Baikal, increíble el paisaje de esta zona, es un lugar para poder estar unos cuantos días visitando el entorno del misterioso lago.

He pasado por Irkutsk, Novosibirsk capital de Siberia, Omsk ciudad del escritor Dostoievski, Yekaterinburg ciudad realmente preciosa y que separa Europa de Asia y otras muchas. De la mayoría tengo buenos recuerdos, ya sea por la gente que he conocido o porque la ciudad era interesante.

29 de Mayo. Entro en Ucrania, evidentemente no por la zona en conflicto. He cruzado este país en dos días. Vale la pena perderse entre las carreteras de montaña, el paisaje es precioso: naturaleza en su máxima expresión.

He tenido una mala experiencia con la policía corrupta de este país, pero al final me he librado de su corrupción. Las personas que tengan pensado ir a este país, que vayan muy atentos a los limites máximos de velocidad.

El resto de días hasta el 3 de Junio han sido muy tranquilos, con autopistas en las que poder correr un poco utilizando el euro -el precio casi lo podemos multiplicar por dos comparado con los países asiáticos visitados-.

El resumen: 65 días disfrutando en algunos momentos y en otros no tanto. A destacar la cantidad de personas que he conocido y la bondad de muchas de ellas, que no les ha importado dejar de hacer lo que hacían por ayudarme, el haber llegado a casa sin ningún tipo de incidente importante y con una súper moto, BMW 1200 GS Adventure, que durante estos 65 días ha sido mi compañera más fiel y en ningún momento me ha dejado tirado. También agradecer a las personas que han seguido mi blog y me han ido animando con sus mensajes.

Para Motoviajeros, Vicens Giménez Blasco.

Quique Arenas

Director de Motoviajeros y responsable del Departamento de Comunicación del grupo Ubricar.
Durante más de 20 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Autor del libro “Amazigh, en moto hasta el desierto” (Ed. Celya, 2016).

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