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PuntApunta 2016Cuando Elena, de Talleres el Venta, me llamó a principios de mazo y me contó que estaban montando un grupo para ir al puntApunta 2016, antes de que colgara ya le había dicho que sí y dos días después tenía la inscripción hecha y los hoteles reservados. Ya solo quedaba esperar que llegara el día 11 de mayo y empezar a rodar.

Cogí el barco a las 7:30 desde Ceuta hasta Algeciras, donde me esperaba el resto del grupo. Aprovechando el viaje, quedamos para almorzar en Huelva con algunos amigos moteros. Nuestro anfitrión, Mariano Moreno, nos eligió el sitio perfecto para comer el mejor jamón y las mejores gambas; la cosa no podía empezar mejor.

Llegamos a Isla Cristina para registrarnos y oír el breafing. El ambiente era estupendo, había muchas motos, casi todas BMW y muchas caras conocidas, así que entre saludos y charlas, sin darme cuenta ya era la hora de ir a descansar.

El jueves amaneció nublado -la lluvia nos acompañaría en buena parte del día y de los días posteriores-. A primera hora nos anunciaban que las pistas quedaban anuladas a causa del barro.  Monty, Miguel y yo decidimos separarnos del grupo nada más comenzar, aunque durante la ruta se nos uniría alguna moto más. Yo siempre he pensado que para este tipo de pruebas, en las que tienes que seguir un rutómetro, el grupo ideal es de tres o cuatro motos.

PuntApunta 2016Lo primero fue pasar por la playa y recoger agua, para a la llegada a San Sebastián unir el Océano Atlántico con el Mar Cantábrico. Pasado el tramite y una vez sellado el pasaporte, continuamos ruta dirección a Portugal, muchos de los kilómetros de esta primera etapa transcurrirían por tierras portuguesas. Cruzamos la frontera de un lado a otro en un par de ocasiones, los kilómetros iban cayendo por carreteras más rápidas y mejor asfaltadas de lo que me esperaba y casi sin darnos cuenta llegamos al último punto de control en Alburquerque. De allí al final pensábamos que sería fácil, pero el agua y el granizo decidieron hacer presencia y nos obligaron a refugiarnos en una gasolinera… a nosotros y a algunas decenas de motos más. En cuanto escampó pusimos rumbo a Cáceres donde finalizo la etapa.

La segunda de las etapas era maratoniana: sin perderse, casi 600 km. La primera mitad de la etapa fue la parte más lenta; por carreteras secundarias nos dirigimos a La Alberca, subiendo también a la Peña de Francia, un sitio espectacular que nos recibiría con niebla, agua y nuestra segunda granizada. Me dejo en cosas pendientes el volver para disfrutar de sus impresionantes vistas. Continuamos hasta Guijuelo, donde después de comer seguimos el rutómetro por carreteras mucho mas rápidas hasta el siguiente punto de control, en el castillo de Cuéllar, un sitio precioso. Pero como se nos hacia tarde, sellamos rápido y nos dirigimos hacia el final de la etapa en Burgos, pasando antes por el concesionario BMW, donde nos regalaron una morcilla. En la llegada nos esperaban para irnos a cenar Virginia y Ana, las delegadas de Rodando Contra el Cáncer en la provincia, con las que Monty y yo compartimos proyecto. Las horas pasan muy deprisa cuando estás a gusto y en buena compañía, así que cuando llegué al hotel y puse la alarma para el día siguiente, marcaba que me quedaban poco más de cinco horas de descanso.

En este ultimo día nos encontramos al sellar el pasaporte con que una de las carreteras por las que transcurría la ruta había sido cortada la noche anterior a causa de un desprendimiento, provocado por la lluvia que nos modificaría los primeros 100 km. Me alegro mucho del cambio, porque para mí la LR 113 por donde nos desviaron, desde Barbadillo de Herreros a Cenicero, fue un regalo. En Cenicero era donde estaba el primer punto de control y allí perdimos mucho tiempo a causa de un incidente con mi GPS, alguien me lo robó, arrancándolo de la moto donde estaba anclado, en el aparcamiento que habilitaron, mientras fui a sellar a una bodega cercana. La respuesta de la organización fue lavarse las manos, decirme que no tenían un seguro que asumiera lo ocurrido y derivarme a BMW para que con suerte tuvieran un “gesto comercial” hacia mí. El robo me ha supuesto 300 euros de desembolso y una mezcla de desilusión y enfado. Terminamos de poner la denuncia en la Guardia Civil pasadas las dos y media, así que lo de ir retrasados estaba empezando a ser la tónica habitual.

PuntApunta 2016Continuamos atravesando preciosas carreteras de la provincia de Vitoria, hasta llegar a San Sebastián. De nuevo tocaba pasar por el concesionario, donde también tenían preparado un detalle para cada participante. Por fin alcanzábamos el Norte, llegamos a la Playa de la Zurriola, donde habían montado el fin de etapa, después de ahí fuimos al Palacio Miramar, que fue el punto elegido por la organización para el fin de fiesta.

Mi primer puntApunta finalizado; atrás quedaban muchos km, muchas carreteras, mucha lluvia, muchas risas, muchos amigos, mucho de todo, aunque no todo bueno.

Para Motoviajeros, Rocío Toledo.

 

Quique Arenas

Director de Motoviajeros y responsable del Departamento de Comunicación del grupo Ubricar.
Durante más de 20 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Autor del libro “Amazigh, en moto hasta el desierto” (Ed. Celya, 2016).

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