El Olimpo de las Veteranas El Olimpo de las Veteranas
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veteranas_offroad (11)Más de 80 participantes llegados de toda España se dieron cita en Cogollos de Guadix (Granada) durante el fin de semana del 8-9-10 de abril en “Veteranas Off Road”, el encuentro al que acudieron aficionados de las motos trail que marcaron una época, todas ellas matriculadas con anterioridad al año 2000.

La cita, promovida por Mario Montoro (autor del libro A trompicones por África) en colaboración con Anto “Desorientados” y Manolito “MacGyver”, se desarrolló sin incidencias y permitió a los felices propietarios de estas incombustibles máquinas descubrir algunos de los rincones más espectaculares de las provincias de Granada y Almería.

Poco a poco el viernes la zona de acampada se fue llenando con un colorido muestrario de marcas: había representación de Honda, Suzuki, Yamaha, Cagiva, BMW… Motos dakarianas y modelos que marcaron el camino a seguir por las modernas trail, como las legendarias Africa Twin o la Super Teneré.

veteranas_offroad (15)Con Sierra Nevada haciendo honor a su nombre, el sábado amaneció un día despejado para resaltar aún más, si cabe, la belleza de un recorrido cuidado hasta el más mínimo detalle. Algo más de 300 kilómetros que prometían un pilotaje divertido y de cierta exigencia física, a completar en aproximadamente ocho horas. Los parajes por los que transcurrió la ruta conquistaron a los participantes, que ya piensan en una segunda convocatoria.

Por la noche, cena para reponer energías y concierto en la carpa cerrada de la zona de acampada con algunas de las canciones -también veteranas- más imperecederas de la historia del rock. La fiesta, como no podía ser de otro modo, concluyó con Mario Montoro convertido en improvisado vocalista y frontman, demostrando una vez más porqué es genio y figura.

El encuentro se clausuró el domingo con una aproximación al castillo de La Calahorra y una foto de familia para sellar tres días de emociones e imágenes para el recuerdo.

veteranas off road - vadeoA destacar la belleza del recorrido y el magnífico trabajo realizado por la organización, así como el clima de hermanamiento que se vivió durante un fin de semana que sirvió para conducir al Olimpo de las Veteranas a unas motos que en muchos casos, varias décadas después, siguen enamorando por su mecánica y su carácter.

Mención especial merecen Juan del Pozo, que a sus 72 años ofreció una lección de compromiso y pasión junto a su “gitana”, Enrique Vera y su Vespa off road, Rocío “Ro”, la única mujer que tomó la salida en el Marquesado del Zenete, o grandes viajeros como Juan Recio, un enamorado de las veteranas que acudió con su venerada Africa Twin.

Texto y fotos: Quique Arenas.-

nachoDESDE DENTRO: ENTRE EL BARRO Y LAS ESTRELLAS.

Llegar al campamento y que te reciban con un abrazo de los que nunca terminan, fue un dulce pistoletazo de salida a un fin de semana que aún prometiendo, superaba expectativas, sobre todo si te lo da alguien que ha tenido la brillante idea de crear la máquina del tiempo para trasladarnos a la década de oro del off road en España, donde se creaba afición sin las restricciones legales actuales, donde un grupo de amigos sin móviles ni GPS se perdían en el monte a echar un día de risas, donde la fiabilidad mecánica era con creces más importante que la estética.Estamos en Guadix a finales de los años ochenta; todo el parque móvil, repleto de anhelos de nuestra infancia, así lo demuestra. Es el fiel reflejo de que los sueños se cumplen, y además tienes la suerte de vivirlo, de ser partícipe, cuando en la mañana siguiente tienes un trocito de ese sueño, que puede arrancar y te invita a tumbar en él cada kilómetro que con mucho cariño han diseñado para ti.

Por compañero de aventuras al gran Enrique Vera, dos veces vencedor del Vespa Raid Maroc con tres pódiums en dicha prueba, todo un artesano de compensar con técnica las limitaciones de una vespa hasta hacerla devorar kilómetros como una moto más. Un ser excepcional.

Con este contexto, no me avergüenza reconocer el llorar de emoción dentro de mi casco, rodando junto a máquinas que siempre soñé, junto a hombres con la pasión por la aventura como denominador común,  siendo el adulto que quise ser entre artefactos de cuando aún era un niño, el erizar la piel al abrir gas en cada trazada, atravesando paisajes tallados con arena, barro, piedra, agua, nieve, asfalto, roca, túneles, creando un catálogo de especies vegetales que abarcan desde palmeras hasta abetos en un observatorio lunar… como diría Antonio Vega, “entre el barro y las estrellas”.

Más de 300 kilómetros de contrastes donde parecías cambiar de país (Alaska, Marruecos, Portugal, Australia, Argentina, Argelia…), todo un compendio de edafología en un arcoíris topográfico. Compendio que motos con más de 20 años de uso y abuso, han atravesado sin dejar a ningún participante en el arcén.

El milagro mecánico, fruto de una ingeniería extinta, contaba con la asistencia de 80 almas, que aunque te detuvieses para hacer una foto, se paraban uno por uno a confirmar que no necesitabas ayuda. Con seres y máquinas así, se forjaron leyendas hace muchos años en África, como las que a nivel familiar han arrancado este fin de semana en Granada. Y es que por mucho que Mario y Anto humildemente lo nieguen, aunque ciertamente los participantes hacen la carrera, sin un Thierry Sabine como ellos, no existiría el Dakar, por muchos locos que rodemos sueltos…

Porque salir de casa para hacer kilómetros y volver habiendo hecho amigos, da para una sonrisa de “medio lao” que un lunes de oficina es incapaz de borrar.

Para Motoviajeros, Nacho Beres. (participante nº 567)

 

 

Redacción Motoviajeros

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