Lolo Pámanes, artesanía al servicio del confort Lolo Pámanes, artesanía al servicio del confort
FacebookTwitterEmailMasFacebookTwitterEmailMasJosé Manuel Ruiz Prieto (Solares, 1966) es un tipo sonriente, espigado, de mirada despierta y aspecto de fan de Lynyrd Skynyrd. Pero cuando se... Lolo Pámanes, artesanía al servicio del confort

José Manuel Ruiz Prieto (Solares, 1966) es un tipo sonriente, espigado, de mirada despierta y aspecto de fan de Lynyrd Skynyrd. Pero cuando se encierra en su taller se transforma en Lolo Pámanes, el tapicero que ha propiciado que centenares de motoviajeros –y acompañantes- olviden el tan temido dolor de posaderas.

Lolo Pámanes es algo más que el proyecto que José Manuel inició en 2013. Lolo Pámanes es ya una marca. Sus trabajos son inconfundibles. ¿La razón? Este cántabro entusiasta de su trabajo ha puesto la artesanía al servicio del confort, comprendiendo desde el inicio los problemas y necesidades que tienen los moteros en relación con la comodidad en la conducción. Dos años después de darse a conocer en el sector, el taller ubicado en su casa de Pámanes (Cantabria) manufacturó en 2014 más de 600 asientos. Para el año en curso se prevé un incremento del 30%, a razón de 15-17 trabajos por semana.

Lolo Pámanes optimiza los asientos de serie incorporando productos de máxima calidad que mejoran la ergonomía de origen. Para ello se recurre a gel de silicona, con 1 cm de grosor sólido sin expansión, que se encastra en el bloque de goma espuma del asiento. El conjunto garantiza un confort máximo: no importa el tiempo de conducción, el material no cede (memory foam), no absorbe el calor (es anticalórico), es térmico y, muy importante, admite la implantación de dispositivos calefactables. Además, el recubrimiento exterior es sintético antideslizante, de gran resistencia al roce y completamente impermeable. Por si todo esto fuera poco, el servicio se completa con la posibilidad de crear bordados personalizados y una combinación de colores y texturas que terminan por configurar una pieza única.

Lolo PámanesDesde el taller de Lolo Pámanes se trabaja con cualquier tipo de moto, no importa si es monoplaza, biplaza o convertible, y se mejora la posición de conductor y pasajero para evitar deslizamientos y dolores durante las horas de moto. Se crea un respaldo que actúa en la corrección postural, con especial incidencia en la zona lumbar del piloto y del acompañante. Sorprende, eso sí, que no se produzca ninguna alteración en la altura y anchura de sentada. Las mejoras no provocan alzamiento, algo especialmente importante en el caso de marcas como BMW, cuyos modelos GS de gran cilindrada son especialmente altos. La firma alemana representa un 45% de la producción total de Lolo Pámanes. Honda el 40% y el resto de marcas los pedidos restantes. Por cierto… subrayar que Lolo es de los pocos que se han atrevido a mejorar con resultados espectaculares los asientos -¿podríamos decir sofás?- de las Goldwing: en lo que va de año, catorce monturas del ala dorada ya cuentan con su sello.

Lolo Pámanes¿Qué ha representado internet en la expansión de la marca? Todo. Desde la web oficial www.lolopamanes.es el cliente puede ver un amplio catálogo y acceder a la oferta de servicios de la empresa. Dispone de tienda on-line y un servicio de cita previa que permite al usuario acudir al taller para, en algo menos de 3 horas, cambiar gestos compungidos por sonrisas. Todo ello sin trampa ni cartón, pues el propio interesado puede ver en todo momento las distintas fases de trabajo que se emplean en la mejora del asiento. Por otra parte, la empresa tiene presencia activa en redes sociales, un aspecto que da buena muestra del grado de compromiso del equipo con los nuevos tiempos y canales de comunicación.

Ver trabajar a Lolo es un espectáculo. Tal es su maestría, que se podría pensar que es capaz de trabajar con los ojos cerrados. Mientras desgrapa te cuenta sus inicios en un oficio que aprendió de su padre. La sierra de corte Bosch para espuma la maneja con la destreza de un cirujano. Y no pierde el gesto amable cuando se sienta ante la máquina de corte y confección al tiempo que cuenta lo importante que es emplear materiales de primera calidad. Con el trabajo terminado, solo queda la foto con pulgares arriba en el photocall del taller y esperar a la prueba de uso definitiva… cuyo resultado es, prácticamente en el 100% de los casos, satisfactoria. De hecho, Lolo cuenta que los propios clientes son sus mejores embajadores, pues quien ha probado uno de sus asientos ya no quiere cambiar. Cientos de motoristas “anónimos” recurren a su buen hacer. Y también cada vez más caras conocidas, como los viajeros Judith Obaya, Juan Recio, Fernando Rodríguez (Caballos de Metal – TPA), Alex Mora, Roberto Naveiras, David “Perlanegra”, “El viajero motero” o “Vitín”, inmerso desde junio en su “World Tour”.

Lolo Pámanes¿Cuánto cuesta un asiento Lolo Pámanes? Depende. Hay diferentes opciones, desde la inserción de gel de silicona + viscoelástica en el asiento de serie por 140 €, hasta en torno a 300 € de un asiento “top” completo con vivos, costuras decorativas y bordado personalizado. En ambos casos el precio es con IVA y portes de recogida y entrega incluidos. La instalación de calefacción sale por 55 €/unidad.

Conviene destacar que dentro del abanico de posibilidades se brinda la opción de adaptar los asientos a personas con problemas de coxis y próstata. Lolo describe casos reales de clientes que le han contado, emocionados, la desaparición de las dolencias tras la modificación de sus asientos.

La empresa se completa con Chary y su hijo Pablo, quien ha seguido las enseñanzas de su progenitor, convirtiéndose así en garante continuador de una tercera generación de tapiceros. Juntos dan forma a un proyecto que, de momento, ha seducido al mercado español y portugués y se encuentra en clara expansión.

El equipo Lolo Pámanes no para. De hecho, es habitual ver a la pareja en alguna de las citas más reseñables del calendario motero, como el Salón Comercial de la Motocicleta MotoMadrid o, recientemente, la Concentración Internacional de Faro (Algarve, Portugal). Eso en cuanto a ellos. En cuanto a sus asientos… cada vez es más común encontrarlos por cualquier parte: sus formas suavizadas redondeadas, los bordados exclusivos personalizados y el acertado logo corporativo realizado por Juan Quián son las señas de identidad que han hecho de Lolo Pámanes un producto cada vez más demandado y valorado entre los moteros.

Quique Arenas

Director de Motoviajeros y responsable del Departamento de Comunicación del grupo Ubricar.
Durante más de 20 años, en sus viajes por España, Europa y Sudamérica acumula miles de kilómetros e infinidad de vivencias en moto. Autor del libro “Amazigh, en moto hasta el desierto” (Ed. Celya, 2016).

No hay comentarios hasta el momento.

Ser primero en dejar comentarios a continuación.

Deja un comentario

CLOSE
CLOSE